La otra Palencia
Exposición histórico-cultural

La muerte de Enrique I

Enrique I de Castilla nació el 14 de abril de 1204 y falleció a la edad de 13 años el 6 de junio de 1217. Reinó durante apenas 3 años desde el 5 de octubre de 1214 hasta el día de su muerte.

Pese a que inicialmente su destino no iba encaminado a ser nombrado rey, ya que este lugar lo debería haber ocupado su hermano el infante Fernando hijo de Alfonso VIII, la muerte del mismo hizo que fuese coronado rey con la condición de ser custodiado hasta que cumpliera su mayoría de edad por su madre la reina doña Leonor. El destino hizo que la reina Leonor falleciera en el plazo de apenas un mes, la cual antes de morir entregó la custodia de Enrique I  a su hija doña Berenguela que ordenó el cuidado del niño rey al caballero palentino García Lorenzo.

Sin embargo la familia Lara, especialmente Álvaro de Lara y sus hermanos trataban de hacerse con el cuidado y control de Enrique I comenzando un enfrentamiento directo con doña Berenguela, hasta el punto en el que Álvaro de Lara llegó a tratar de concertar el matrimonio de su hija doña Sancha, el cual nunca se llegó a producir debido a la negativa de Alfonso IX rey de León.


(Enrique I de Castilla)

Encontrándose Enrique I el 26 de mayo de 1217 en el  patio del antiguo alcázar palacio episcopal de Palencia jugando con otros niños una piedra fue arrojada sobre parte del tejado del alcázar provocando el desprendimiento de una teja la cual trágicamente golpeó directamente sobre la cabeza de Enrique I.

Álvaro de Lara sabiendo que doña Berenguela desconocía el nefasto suceso decidió ocultar el suceso y acordó junto a los nobles de su corte que se llevara cabo una arriesgada intervención para tratar de salvar la vida del joven rey. La intervención no tuvo éxito y finalmente Enrique I falleció el 6 de junio de 1217.

Con total secreto el cadáver de Enrique I fue trasladado al castillo de Tariego con la intención de Álvaro de Lara de aferrarse al trono debido al desconocimiento de los hechos de doña Berenguela.

Sin embargo los trágicos hechos llegaron a oídos de doña Berenguela autoproclamándose reina de Castilla y posteriormente relegando ese cargo en su hijo Fernando III, tío de Enrique I, el cual ordeno que los restos mortales del joven monarca fuesen trasladaos al Monasterio de las Huelgas en Burgos.
Sus restos descansan actualmente en un sepulcro de piedra caliza apoyado sobre cuatro leones junto al sepuulcro que contiene los restos de su hermano el infante Fernando fallecido tres años antes que él.

 

(Sepulcro de Enrique I) Imagen obtenida de wikipedia
 

Dos de los niños de apenas 12 años que en el momento del trágico suceso estaban jugando con Enrique I fueron acusados de haber lanzado la piedra que provocó la muerte del rey, inmediatamente fueron detenidos, encadenados y trasladados desde Palencia a Madrid donde fueron encerrados en una de las torres del palacio de D. Pedro Lasso frente a la iglesia San Andrés, y allí poco más tarde fueron deogollados con una daga.

Este es uno de los mosaicos realizados por Francisco Trigueros Aguado en el que se representa el triste suceso:


A día de hoy esos hechos se recuerdan en las placas que dan nombre a la calle donde aparecen representados los dos mancebos junto a una teja y una daga.

Calle de los dos Mancebos, pulse sobre el mapa para verla detalladamente:


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